Adaptación digital para sobrevivir en un mundo con Covid-19

El confinamiento, eso sí, ha traído cifras contundentes de cómo el mundo, y nosotros mismos, hemos tenido que cambiar de la noche a la mañana y adaptarnos a las circunstancias. Si antes no éramos digitales tuvimos que aprender y ¡rápido!:

Bares y nueva normalidad: ¿Por qué es importante entender el regreso de esta experiencia tan arraigada en los españoles?

¿Es igual hoy ir a una terraza que el verano anterior? Definitivamente, no, y un sin número de medidas de distanciamiento e higiene configuran una experiencia totalmente distinta. Este cambio en la experiencia tiene un gran impacto en el consumidor, y las marcas deben asumir un rol determinante para acompañarlo en un escenario con nuevas reglas de juego. Estudiarlo es primordial para entender dónde están los puntos de dolor y qué podemos hacer para que la llamada “nueva normalidad” no empañe una experiencia tan apreciada.

Redes sociales en pandemia: ¿Cada vez más lejos de cumplir su función principal?

¿Qué ha sucedido con las redes durante la pandemia del Covid-19? Junto con la TV, el uso de las mismas creció un 5% en promedio, siendo WhatsApp el canal que experimentó el mayor incremento: subió alrededor de diez puntos porcentuales en algunos países. Más de la mitad de las personas recurrieron a algún tipo de grupo online abierto o cerrado para conectarse, compartir información o participar en una red local de ayuda**. Esto significa que se aceleró la tendencia que ya se venía dando, donde las redes sociales eran el segundo canal elegido por los usuarios de todas las edades para el acceso a noticias (apenas superado por el acceso a fuentes directas, pero en baja), y la principal fuente para la Generación Z.

Pandemia: Un brief que nunca fue un brief

Tenemos que ver esta coyuntura, no como una oportunidad para comunicar, sino para ayudar. Hoy más que nunca debemos enfocarnos en cómo solucionar las dolencias de las personas.

3 aprendizajes empresariales de crecer con un propósito

Si lo observamos con precisión, el propósito es el alma de una compañía, y siempre ha estado allí, en cada una de ellas. Sin embargo, ciertas dinámicas corporativas, el crecimiento o coyunturas comerciales pueden hacer que este rumbo se pierda.