06/11/2020 -  3 minutos de lectura Por Mónica Gónzalez

El feedback o retroalimentación es algo que diariamente tenemos que dar o recibir entre familiares, amigos y colaboradores. Es parte de nuestro trabajo y crecimiento personal, que por lo general  hacemos de manera intuitiva. la pregunta es: ¿hay una manera de hacerlo para que sea más efectivo?

En mi experiencia, hay muchas cosas que aprendemos de manera empírica, entendiendo cómo nuestra manera de dar feedback impacta en la otra persona, mejorando esa capacidad de complementar el trabajo del otro, pero nunca está de más volver a la teoría para recordar consejos que optimicen esta práctica, tan necesaria en nuestra industria.

Por eso decidí lanzarme en un curso online para volver a esas bases que nos indican cómo dar feedback y creo que lo que aprendí les puede ser útil a muchos que se enfrentan con esta tarea diaria y no siempre obtienen los mejores resultados.

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Hoy les quiero compartir 7 tips para mejorar la manera en que damos feedback, ya sea negativo o positivo:

1-Enfócate en puntos específicos: En el negativo siempre explicar muy bien el por qué y el cómo, en el positivo con el por qué es suficiente. Por ejemplo en vez de decirle a tu compañero de trabajo, “no me gustó tu presentación”, deberías desarrollar el por qué y cómo sugieres que puede mejorarla: “encontré un problema en tu presentación porque los slides estaban muy cargados de texto y se perdía la atención en eso y no en tu explicación, la próxima vez intenta poner los puntos más importantes en el slide solamente”. ¿Se nota la diferencia?  Cuando somos específicos es más fácil para la otra persona mejorar.

2-Sé impersonal: no utilices adjetivos que apelen a la personalidad o características de una persona. Ejemplo: Deshonesto, impaciente, callado, alegre, gracioso, etc. Esto está ligado al punto anterior, ir directo al grano y ser impersonal es fundamental para que el feedback no se contamine con elementos subjetivos.

3-Enfócate en metas : ¡Evita querer resolver todo al tiempo! Busque esas 2 metas por las cuáles se quiere mejorar y enfoca el feedback en eso. Esto es priorizar el feedback, concentrarse en su puntos fundamentales para poder avanzar sin distracciones menores, que no nos aportarán demasiado a la solución del problema que hemos identificado.

4-¡El timing lo es todo!: el feedback debe darse lo más cercano que se pueda a la acción que se retroalimenta, sea positivo o negativo. Si dejamos pasar el tiempo el feedback puede perder relevancia y hasta sentido. La mejora es un ejercicio constante. Siempre ten cuidado cuando los das en frente otras personas, en el tono, el modo, las formas.

5- Asegúrate que el feedback se entendió: ¿la mejor manera de hacerlo?: repitiendo y preguntando qué fue lo que se entendió. Puede resultar incómodo pero pedirle a la persona que repita los 5 puntos claves de lo conversado puede asegurar esa comprensión.

“ The single biggest problem in communication is the illusion that is has taken place “ George Bernard Shaw

6- Que sea sobre algo que la persona pueda controlar: las responsabilidades de una persona y lo que está bajo su control es el territorio sobre el que se puede dar feedback, si se sale de su control ya no sería un feedback útil ni correcto.

7- El mejor feedback se da con paciencia y buen modo, pero El PEOR feedback es aquel que NO se da y NO se recibe. 

Y este último tip viene de mi propia experiencia :). El feedback es elemental para el crecimiento personal y profesional de una persona, ¡Todos los necesitamos! Así que no lo evites, solo aprende las mejores maneras de darlo. 

Fuente: Curso de coursera. Profesora Tracy Jennings de la Universidad de Colorado Boulder.