La resiliencia funciona, también saber cuando ponerla en pausa

La resiliencia no es un trampolín que nos impulsa y listo, es una actitud y una habilidad que en parte se trae y en parte se adquiere y se entrena, es como escalar montañas sin mapas ni senderos. Se necesita tiempo, fuerza y ayuda de las personas que nos rodean para lograrlo, se trata más de experimentar los contratiempos que aparecen en el camino. Eso sí, cuando llegamos a una cima podemos ver todo lo que hemos superado y aprendido detrás.